Atendiendo al llamamiento del Sindicato de Inquilinas, SOMOS forma parte de la convocatoria de Huelga General del 11 de noviembre.
Frente a la carestía de vida, frente a la merma del poder adquisitivo de nuestros salarios, frente a los desahucios y la especulación de la vivienda, debemos poner el pie en pared y decir ¡basta!
En 2010 a instancias del Gobierno de España la Universidad suprimió la cláusula de revisión salarial al IPC aragonés que el PTGAS disponía desde 2005. En ese año 2010 se redujeron las pagas extraordinarias completas. Desde aquel momento, nuestras retribuciones han ido perdiendo poder adquisitivo año tras año, tanto en los años de las «vacas flacas» como en los años en los que la economía española «va como un cohete», da igual: nosotros no paramos de perder poder adquisitivo.
Además, el fenómeno del precio de la vivienda lleva a miles de personas con trabajo a situarse por debajo del umbral de la pobreza, según el último Informe de Oxfam una de cada tres personas con trabajo que alquila a precio de mercado vive en la pobreza tras pagar la renta. La tasa alcanza el 34,08% frente al 10,22% entre quienes hacen frente a una hipoteca y el 7,95% entre quienes tienen su casa pagada.
Tener menores aumenta especialmente el riesgo de vulnerabilidad: la pobreza laboral roza el 40% en familias con tres o más hijos e hijas y alcanza el 29,6% en hogares monoparentales.
Mientras nuestra vida se precariza vemos el deterioro de los Servicios Públicos, filas en la calle a primera hora para coger una cita previa o irse a otra localidad para que te atiendan, demoras de varios días para que te atienda un médico cuando estás enfermo, trasvase de dinero público a la enseñanza concertada, aumento de la edad de jubilación…
Ha llegado la hora de poner «el pie en pared» y decir, ¡¡ya basta!!
Hace falta una Huelga General, de trabajo, de consumo que paralice el país.
Sindicatos de inquilinos y laborales registran la huelga del 11 de noviembre por la vivienda y los salarios
Piden la expropiación de los fondos buitre, el aumento de los sueldos y el SMI por encima del 7% y un parque público “pagado por los ricos”
