“Estrés en el Trabajo: un reto colectivo”

El tema elegido por este año por la Organización Internacional del Trabajo en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo es “Estrés en el Trabajo: un reto colectivo”

Aquí tienes un excelente Informe de 62 páginas elaborado por la Oficina de Salud Laboral de la OIT.

Estos son algunos datos que aporta el informe:

La 4ª Encuesta Europea sobre las condiciones de trabajo (EWCS, 2007)XI reveló que cerca de cuarenta millones de personas en la UE sufrían estrés relacionado con el trabajo.  Conforme al Informe del Observatorio Europeo de Riesgos publicado en 2009, el estrés relacionado con el trabajo representó en Europa entre el cincuenta y el sesenta por ciento del total de días de trabajo perdidos. El estudio concluyó asimismo que un promedio del veintidós por ciento de la mano de obra europea sufría estrés. El estrés era prevalente en los sectores de la educación y la salud, agricultura, caza, silvicultura y pesca (veintiocho punto cinco por ciento). El grupo más amplio de trabajadores que sufrían ansiedad en el trabajo era el de los empleados en el sector de la educación y la salud (doce punto siete por ciento), la administración pública y defensa (once punto uno por ciento) y los de la agricultura, caza, silvicultura y pesca (nueve punto cuatro por ciento).

Europa se estima que el costo de la depresión relacionada con el trabajo es de 617.000 millones de euros anuales, que incluyen el costo del absentismo y el presentismo para los empleadores (272.000 millones de euros), la pérdida de productividad (242.000 millones de euros), los costos para la sanidad pública (63.000 millones de euros) y los costos de indemnizaciones por discapacidad de la seguridad social (39.000 millones de euros).

¿Qué puede suponer el estrés en nuestra salud?

Unos pequeños detalles harán que podamos identificarlo si lo vemos en nuestro trabajo cotidiano.

El concepto de estrés laboral se define como “la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas”. El estrés laboral aparece cuando se presenta un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización. En toda situación de estrés existen una serie de características comunes:

  • Se genera un cambio o una situación nueva.
  • Suele haber falta de información.
  • Incertidumbre. No se puede predecir lo que va a ocurrir.
  • Ambigüedad: cuanto más ambigüa sea la situación, mayor poder estresante generará.
  • La inminencia del cambio puede generar todavía más estrés.
  • En general, se tienen habilidades para manejar las nuevas situaciones.
  • Se producen alteraciones de las condiciones biológicas del organismo que nos obligan a trabajar más intensamente para volver al estado de equilibrio.
  • Duración de la situación de estrés. Cuanto más tiempo dure una situación nueva, mayor es el desgaste del organismo.

El estrés laboral produce una serie de consecuencias y efectos negativos:

  • A nivel del sistema de respuesta fisiológica: taquicardia, aumento de la tensión arterial, sudoración, alteraciones del ritmo respiratorio, aumento de la tensión muscular, sensación de nudo en la garganta, etc.
  • A nivel del sistema cognitivo: sensación de preocupación, indecisión, bajo nivel de concentración, desorientación, mal humor, hipersensibilidad a la crítica, sentimientos de falta de control, etc.
  • A nivel del sistema motor: hablar rápido, temblores, tartamudeo, voz entrecortada, imprecisión, explosiones emocionales, consumo de drogas legales como tabaco y alcohol, exceso de apetito, falta de apetito, conductas impulsivas, risas nerviosas, bostezos, etc.

El estrés también genera una serie de trastornos asociados, que aunque no sean causas desencadenantes a veces se constituye en factor colaborador:

  • Trastornos respiratorios: asma, hiperventilación, taquipnea, etc.
  • Trastornos cardiovasculares: enfermedad coronaria, hipertensión arterial, alteraciones del ritmo cardiaco, etc.
  • Trastornos inmunológicos: desarrollo de enfermedades infecciosas.
  • Trastornos endocrinos: hipertiroidismo, hipotiroidismo, síndrome de Cushing, etc.
  • Trastornos dermatológicos: prurito, sudoración excesiva, dermatitis atípica, caída del cabello, urticaria crónica, rubor facial, etc.
  • Diabetes: suele agravar la enfermedad.
  • Dolores crónicos y cefaleas continuas.
  • Trastornos sexuales: impotencia, eyaculación precoz, vaginismo, alteraciones de la líbido, etc.
  • Trastornos psicopatológicos: ansiedad, miedos, fobias, depresión, conductas adictivas, insomnio, alteraciones alimentarias, trastornos de la personalidad, etc.
  • Soluciones según el Informe de la OIT.

    ¿Qué medidas podemos adoptar para reducir los efectos negativos del estrés en el trabajo sobre nuestra sociedades y empresas? He aquí cinco ideas que creemos pueden tener un impacto profundo:

    • Atención constante. Cada vez hay una mayor conciencia de la importancia de estas cuestiones. En la mayoría de los países, los responsables de la formulación de políticas y los interlocutores sociales han emprendido acciones concretas para hacer frente a los riesgos psicosociales que son la causa del estrés relacionado con el trabajo. Los interlocutores sociales han participado activamente, las campañas de sensibilización han proliferado y numerosas redes de investigación y asociaciones profesionales han sido involucradas.
    • Prevención. La protección de la salud mental en el trabajo tiene un mayor impacto si se basa en las medidas de prevención. Es esencial abordar las causas y las consecuencias del estrés relacionado con el trabajo a través de una combinación de medidas colectivas e individuales.
    • Inclusión. Mayores oportunidades de participación en la toma de decisiones están asociadas con una mayor satisfacción y sentimiento de autoestima. A largo plazo, incluso pequeñas dosis de autonomía en la realización de las tareas resultan beneficiosas pasa la salud mental y la productividad de los trabajadores. La participación en la toma de decisiones en el lugar de trabajo modera los efectos de los riesgos psicosociales como las exigencias del trabajo y reduce la tensión psicológica.
    • Gestión. Un sistema integral de gestión de la SST debería garantizar mejores prácticas preventivas y la incorporación de medidas de promoción de la salud, como incluir los riesgos psicosociales en la medidas de evaluación y de gestión de los riesgos a fin de gestionar su impacto de forma eficaz, del mismo modo que otros riesgos de SST en el lugar de trabajo. La participación de los trabajadores en este proceso es crucial.
    • Cultura organizativa. La experiencia de la OIT demuestra la importancia del entorno social para determinar los comportamientos en el trabajo y evaluarlos; las políticas de recursos humanos desempeñan un papel para garantizar relaciones laborales basadas en la confianza, la autenticidad y la cooperación.

Para prevenir el estrés lo mejor es una dieta sana, dormir, ejercicio, diferenciar el ámbito laboral y el familiar, no llevarse trabajo o preocupaciones a casa y viceversa, organizar racionalmente el trabajo, afrontar los problemas inmediatamente, mejorar la autoestima y la comunicación,

Pero no debemos olvidar exigir cuestionarios para obtener la información cuando hay situaciones negativas en el trabajo, así como demandar ayuda cuando ya se padece para minimizar sus efectos en nosotros/ as y en nuestro entorno familiar.

Para cualquier duda, además del Servicio de Prevención, puedes ponerte en contacto con los Delegados de Prevención del PAS.

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